Por qué una Misión Centrada en Cristo es la Única Misión Bíblica
Idea Principal del Artículo:
Para ser bíblicos en nuestra misión, debemos estar centrados en Cristo, porque la Biblia entera, desde Génesis hasta Apocalipsis, es una historia unificada que apunta y encuentra su cumplimiento en la persona y obra de Jesucristo. Él no es solo una parte de la historia; Él es el punto central de toda la historia.
Preguntas para Considerar:
Antes de leer, ¿qué significa para ti el término “centrado en Cristo”? ¿Cómo lo has visto usado o mal utilizado?
¿Por qué es significativo que Jesús, en el camino a Emaús, explicara las Escrituras del Antiguo Testamento “acerca de sí mismo”?
El artículo declara: “la Biblia fue escrita y preservada para nosotros, ¡pero no se trata de nosotros; las Escrituras testifican de Cristo!”. ¿Cómo cambia esta verdad la forma en que lees tu Biblia?
¿De qué manera el evento de la transfiguración en Mateo 17, donde Moisés y Elías desaparecen, demuestra visualmente la supremacía de Cristo sobre la Ley y los Profetas?
Si Cristo es verdaderamente el centro del universo, ¿qué cambios prácticos debería producir eso en nuestras vidas personales y en la misión de nuestra iglesia local?
La Pregunta Más Importante: ¿Está Nuestra Misión Centrada en Cristo?
«Entonces Jesús les dijo: “¡Oh, insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y entrara en Su gloria?”. Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras». – Lucas 24:25-27 (NBLA)
«Porque si creyeran a Moisés, me creerían a Mí, porque de Mí escribió él». – Juan 5:46 (NBLA)
Hay mucho en las redes sociales entre los cristianos que usan el término “Cristocéntrico”, en muchos libros, sermones y canciones. Pero, ¿qué significa exactamente y por qué se usa? ¿Por qué tanto énfasis? Quizás la pregunta más importante será: ¿es bíblico dar tanto énfasis a la persona y obra de Cristo? Este es un tema simple pero a la vez muy profundo y tiene que ver con la teología del “cumplimiento”, y es un tema al que el Antiguo Testamento mismo da prioridad. Juan el Bautista, Jesús y los apóstoles predicaron este mensaje, y es el tema central del Evangelio.
El apóstol Pablo declaró que Jesús vino cuando se cumplió el tiempo. Como mínimo, esto implica que hubo un tiempo de preparación. En el plan progresivo de Dios, todo lo que había sucedido tenía su propósito y meta de señalar y exaltar a Cristo. La era de Moisés apuntaba a este momento de cumplimiento y enfatizaba ese momento venidero. La llegada del Hijo de Dios indicó la culminación de ese tiempo. Hasta este punto de la historia, este había sido el objetivo de TODO lo que había sucedido en el pasado.
El Testimonio que se Despliega: Cristo en Todas las Escrituras
El Señor prometió en varias ocasiones un Redentor, un Salvador, el Mesías, el mejor y más grande profeta y dador de la ley. Todos los tipos y sombras en el Antiguo Testamento eran solo sombras de aquel que había de venir. Se puede decir que nunca ha habido un verdadero rey, un verdadero profeta, un verdadero juez, un verdadero maestro. Porque, en cierto sentido, todos los del pasado no eran más que sombras del Verdadero, ¡el Señor Jesucristo!
¡Desde Génesis hasta Malaquías, hay unas 353 profecías sobre Cristo cumplidas en el Nuevo Testamento!
La Biblia fue escrita y preservada para nosotros, ¡pero no se trata de nosotros; las Escrituras testifican de Cristo! Todas las promesas son para Él, para Cristo, y somos herederos de esas promesas por la fe en Él.
«Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él todas son “Sí”. Por eso también por medio de Él hablamos el “Amén” a Dios para Su gloria». – 2 Corintios 1:20 (NBLA)
A San Agustín se le atribuye el dicho: “el Antiguo en el Nuevo se revela, y el Nuevo en el Antiguo se esconde”.
Desde Génesis, vemos en el “protoevangelio”, la primera promesa de redención, que se cumplió en la cruz.
«Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar». – Génesis 3:15 (NBLA)
En Deuteronomio, vemos la promesa de un profeta como Moisés… Pero mejor, más grande.
«Un profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará el Señor tu Dios; a él oiréis». – Deuteronomio 18:15 (NBLA)
En el Nuevo Testamento, vemos al Padre decir lo mismo desde una nube de gloria en la transfiguración.
«Y he aquí, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con Él… Y mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí, una voz desde la nube que decía: “Este es Mi Hijo amado en quien Yo tengo complacencia; a Él oíd”. Cuando los discípulos oyeron esto, cayeron sobre sus rostros, llenos de temor. Entonces se les acercó Jesús, y tocándolos, dijo: “Levantaos y no temáis”. Y alzando ellos los ojos, no vieron a nadie, sino a Jesús solo». – Mateo 17:3-8 (NBLA)
Moisés y Elías, que siempre han representado la Ley y los Profetas, en este momento tan significativo, desaparecen, y el texto dice que alzaron los ojos y no vieron a nadie, ¡sino a Jesús solo! ¡A Él, escuchen! Este es el mensaje de la Biblia. Jesús es el verdadero Profeta, el verdadero Rey, el verdadero Maestro, el verdadero Juez, el Verdadero Sumo Sacerdote del mejor y nuevo pacto basado en mejores promesas. Todo apunta a Cristo: los sacrificios, el templo, el tabernáculo, el día de reposo.
La Supremacía de Cristo: El Centro del Universo
El Nuevo Testamento declara la supremacía de Cristo con una claridad aún mayor.
Cristo está…
«…muy por encima de todo principado, autoridad, poder y señorío, y por encima de todo nombre que se nombra, no solo en este siglo sino también en el venidero». – Efesios 1:21 (NBLA)
Cristo es…
«…el resplandor de Su gloria y la expresión exacta de Su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de Su poder». – Hebreos 1:3 (NBLA)
¡Es Cristo quien sostiene todo en la creación!
En Cristo…
«…fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten». – Colosenses 1:16-17 (NBLA)
«Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho». – Juan 1:3 (NBLA)
¡Cristo lo es todo! Y en la infinita sabiduría de Dios Padre, así lo decretó, y el Espíritu lo glorifica y nos guía a Él.
Como cristianos, también debemos estar centrados en Cristo porque Cristo es el centro de todo, incluida la Palabra de Dios. Y si Cristo es el centro de la Biblia (y del universo), entonces también debe ser el centro de nuestras vidas. Nuestra nueva identidad está en Él, y en todo momento debemos adorar y dar gracias porque por la fe, y con un corazón humilde, podemos acercarnos a este Rey de Reyes y Señor de Señores, a quien se debe todo honor, gloria y poder por los siglos de los siglos, amén.
El Gran Misterio y Nuestra Respuesta
El gran misterio en todo esto es esta hermosa verdad:
«Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros». – Romanos 5:8 (NBLA)
Arrepiéntete de tu pecado y de confiar en ti mismo. Ven a Cristo, cree en Cristo y confía en Cristo. Tendrás paz con Dios, el perdón de tus pecados y descanso para tu alma. Centra tu vida en Cristo, porque Él es verdaderamente el centro de todas las cosas.
«Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree, del judío primeramente y también del griego». – Romanos 1:16 (NBLA)
Aplicación Práctica
Lee tu Biblia de Manera Cristocéntrica: La próxima vez que leas el Antiguo Testamento, no busques solo lecciones morales. Pregúntate: “¿Cómo apunta este pasaje a la persona y obra de Jesús?”. Busca los tipos, sombras y promesas que se cumplen en Él.
Evalúa la Misión de tu Iglesia: ¿Es Cristo el centro explícito de la predicación, la adoración y el alcance de tu iglesia? ¿O se ha convertido en un tema secundario frente a la autoayuda, la política o los programas sociales?
Centra tu Vida en Cristo: Identifica un área de tu vida (tus finanzas, tus relaciones, tu carrera) donde no te has sometido por completo al señorío de Cristo. Coloca intencionalmente esa área bajo Su autoridad esta semana a través de la oración y la obediencia.
Resumen
El popular término “centrado en Cristo” no es una moda moderna, sino una verdad profundamente bíblica. La Biblia entera, desde la primera promesa de un Redentor en Génesis hasta la visión final de Su trono en Apocalipsis, es una historia unificada sobre Jesucristo. Él es el cumplimiento de todas las profecías, tipos y sombras del Antiguo Testamento. Como Creador y Sustentador del universo, Él es el centro de todas las cosas. Por lo tanto, una misión verdaderamente bíblica debe ser radicalmente centrada en Cristo, llamando a todas las personas a arrepentirse y encontrar
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